viernes, 30 de diciembre de 2011

PARLA, UNA CIUDAD QUE MIRA AL FUTURO


Estos días finalizamos un año especialmente duro que ha estado cargado de situaciones muy difíciles. Familias e instituciones hemos sufrido una terrible sacudida que nos ha obligado a replantearnos muchas de nuestras promesas y compromisos.

El tiempo avanza y debemos posicionarnos ante un futuro lleno de incertidumbres y a realizar un ejercicio de austeridad en las cuentas públicas de forma insólita si lo analizamos desde el punto de vista del momento en el que se aplica.

Ahora bien, no podemos caer en la melancolía de quien días tras día se regatea a si mismo en el terreno del diagnostico de lo que pudo ser y no fue. Tampoco podemos empeñarnos en buscar la pronta rentabilidad política a soluciones basadas en ‘no arrimar el hombro’ si tratamos de encontrar la mejor salida a esta situación. Las prontas mieles del triunfo se pueden trocar en la pesadilla de la hiel a corto plazo.

Quien me conoce sabe que lo que mi equipo y yo podemos y debemos aportar es hacer el mejor de los trabajos por aquello que más queremos, por Parla.

Lo hacemos por el lugar donde vivimos, siendo conscientes de que las ciudades son los pilares básicos para el futuro crecimiento de este país.

En Parla, en función de este principio, comenzamos un largo viaje que nos ha llevado hasta aquí para situar a la ciudad en las mejores condiciones. Un viaje realizado para posicionarla como una interesante opción en la segunda corona metropolitana de Madrid, una ciudad perfecta como receptora de inversión y de implantación industrial y comercial.

Hoy podemos decir que aunque en estos momentos en los que el nuevo Gobierno anuncia un periodo de recesión, los proyectos que pusimos en marcha para Parla –el Polígono industrial, el Mercado Municipal del centro de la ciudad y la zona de ocio en el barrio de Parla Este - son más reales ahora, al finalizar este año, y espero que rápidamente comiencen las obras de ejecución.

Seguiremos trabajando en nuevos proyectos, que continuarán haciendo de Parla la ciudad que reúna todas nuestras expectativas, individuales y colectivas. Expectativas y anhelos por los que tendremos que pelear, luchar y reivindicar.

Nunca nos han regalado nada y cuando hemos estado juntos nos ha ido mejor. Ha sido entonces cuando hemos conseguido nuestros propósitos, guiados por algo tan simple pero tan fuerte como es la justicia.

Espero que el próximo año sea aquel que pueda acoger nuestros deseos de prosperidad y felicidad. Por eso, para terminar, os dejo una preciosa cita de Nelson Mandela que refleja a la perfección ese espíritu que siempre nos ha guiado: “Después de escalar una montaña muy alta, descubrimos que hay muchas otras montañas por escalar”.

Feliz Año 2012

viernes, 7 de octubre de 2011

“Que se lo hagan mirar”


Dentro de unos días se celebrarán elecciones generales y aunque la demoscopia bascula hacia el azul, estoy convencido que aún queda campaña y confrontación electoral. Yo al menos daré la batalla, y lo haré más convencido aún después de escuchar a estos días a muchos de mis vecinos y vecinas. Así me lo recordaba un amigo este miércoles pasado cuando me reconocía que Parla no se merece esta campaña.

Me explico. Pasamos momentos difíciles, con falta de liquidez y sequía en el crédito. Lo mismo les ocurre a las administraciones, las empresas y las familias, que están sufriendo el calvario de las dificultades públicas y privadas.

Yo, como responsable de esta ciudad, decidí pasar a la acción. Las medidas de ahorro están dando resultado y la última, aunque dolorosa, la reducción de gastos de personal, es estrictamente necesaria para poder mantener los servicios públicos.

La deuda existe, si no hubiera sido así Parla no habría salido del atolladero en el que se encontraba hace trece años y no hubiera sido posible pensar en un futuro como el que tenemos hoy. Nuestra posición como ciudad receptora de inversión se está consolidando y pruebas de ello son el parque empresarial, la nueva zona de ocio de Parla Este que está prevista o la inversión realizada en instalaciones deportiva. Suponen decenas de millones de euros que harán prosperar a esta ciudad, aún en el peor de los escenarios.

Éste debe ser el camino y debemos aprovechar nuestra posición. Es verdad que en estos momentos, todos estos proyectos están ocultos por el ruido azul que tenemos de fondo y que dicta ordenes claras: “A por los de Parla”.

Las urnas trasladaron la decisión de los ciudadanos a la composición del Pleno, y avalan el gobierno entre PSOE e IU y la elección de Alcalde.

Sin embargo, parece que a algunos no les gusta este resultado, y que el deseo y la voracidad de subvertir el resultado de las urnas buscando un pacto a la extremeña, están sobrepasando los limites de lo éticamente político. Creo, sinceramente, que “se les ha ido la mano”.

Las democráticas tareas de oposición y confrontación han dado paso al acoso, a la persecución más propia de los camisas pardas de la Republica de Weimar a la derecha civilizada alemana, ahora tan de moda a través de su ilustre canciller.

No vale todo. Querer ‘matar’ a un alcalde socialista puede ser hasta lícito para alcanzar el poder, pero poner a mi ciudad en el plano de la crispación y el desprestigio es reprochable e imperdonable.

En política no vale todo, a no ser que Esperanza Aguirre y sus huestes piensen que destruir Parla por tierra, mar y aire sea vital para sus expectativas políticas de futurible ascenso. Si esto es así, como Parleño me hago dos reflexiones. La primera, que somos referentes de algo que les preocupa. Y la segunda, quedaría dentro del plano de lo freudiano: Es una obsesión. Si esto es así, que se lo hagan mirar.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Fiestas 2011: Una magnífica ocasión para dejar el nombre de nuestra ciudad bien alto


Hoy comenzamos las fiestas patronales de Parla. Unas fiestas que hacen que muchos vecinos y vecinas me pregunten por otro tipo de cuestiones además de los horarios o los detalles de la programación. Las preguntas rondan sobre el presupuesto, su conveniencia o su anulación.

Sobre su conveniencia, quiero trasladaros dos reflexiones. La primera es la relacionada con lo que creo que supone que los ciudadanos y ciudadanas de la localidad puedan disfrutar y compartir unos días festivos en los que la tradición y el ocio han sido cita obligada durante decenas de años. Su perdida, creo, significaría un bocado a las señas de identidad de nuestra ciudad.

La segunda, es que en estos momentos la inactividad en ciertos sectores económicos no produce nada bueno. Alrededor de las fiestas locales que estos días se celebran en los municipios de nuestra Comunidad, se generan numerosos puestos de trabajo como los que produce la actividad hostelera o los que realizan montadores, repartidores, o el resto de servicios necesarios.

Es verdad que este año nuestras fiestas han pasado el tamiz de la austeridad. Como decía en otros comentarios, estas fiestas se han realizado bajo la variable de la proporcionalidad al momento que vivimos.

No me queda más que terminar este breve comentario de hoy con los agradecimientos a todos aquellos que hacen posible estas Fiestas: Hermandad de nuestra Patrona, peñas taurinas, asociaciones y colectivos de la ciudad. A los voluntarios de Protección Civil, a los miembros de Policía Local y Nacional, a los servicios sanitarios y a los cientos de trabajadores municipales y de empresas de servicios.

Pero sobre todo, gracias a todos los ciudadanos por anticipado. Se que van a disfrutar, con prudencia y con respeto hacia los demás. Lo harán como siempre lo han hecho, dejando bien alto el nombre de nuestra ciudad. Viva Parla ¡!!!

viernes, 2 de septiembre de 2011

THE GOOD CAPTAIN

Agosto ha sido turbulento y esto se ha reflejado en los medios de comunicación, que durante este mes estival nos han acostumbrado a la sustancia de lo anecdótico. Libia, Siria, mercados, primas de riesgo, reforma de la Constitución, déficit, JMJ…, han supuesto sustrato suficiente para volver al clásico inicio de curso con la sensación de estar inmersos en un IRENE que nos azota sin contemplación.

En este punto de caos estoy convencido que la mejor manera de afrontar ese huracán no es sólo tomando medidas a corto plazo y de emergencia, como estos días han hecho muchos estadounidenses. No sólo hay que estar en la posición de alerta y tapar las vías de agua que entran en nuestra nave. El timón firme y el destino claro, forman parte del protocolo a seguir: el largo plazo en primer lugar. En segundo termino y no menos importante, está la claridad que debe emplear el capitán del barco para dirigirse a los que dependen de él. Tanto la tripulación como el pasaje deben percibirlo para sentirse seguros de aquel que lidera y lleva el timón.

Estos días los medios de comunicación y las redes me han dado la clave para haceros llegar estas líneas. Primero quiero deciros que siento que tengo capitán. Este humilde grumete percibe que Rubalcaba tiene claro el destino. La claridad en sus palabras, tanto en la forma como en el fondo, me imprime un poso de seguridad y de confianza, y más aún cuando sitúa la educación en el centro de su discurso.

Además de esto, el conflicto educativo que ha estallado estos días impactará como un meteorito en la Comunidad de Madrid y en Parla en este inicio de curso. Si a esto le sumo algunos comentarios publicados en las redes sociales: “Si eres universitario y hablas inglés, no puedes ser del PSOE”, tengo los ingredientes necesarios para preparar un buen potaje.

Soy militante del PSOE, soy universitario y hombre, en inglés me defiendo. No lo hago en la intimidad y menos con los pies apoyados en una mesa –recuerden a Aznar- , aspecto este último que me parece de muy mala educación, como mala es la educación en nuestra Comunidad.

Los datos así ratifican. Nuestro ranking (en pruebas del alumnado, gasto en educación, datos sobre abandono y absentismo) se mire por donde se mire, comienza a ser preocupante en una Comunidad que aspira a ser motor de este país, que acoge la capital de España y en la que educación y la formación deben ser los pilares fundamentales para construir un futuro de prosperidad.

Me he educado en la base del esfuerzo, el mío personal y el de mi familia. Al igual que muchos de mis amigos y amigas de generación, que a caballo entre el final de la dictadura y la llegada de la democracia, fuimos los primeros que comenzamos a percibir en primera persona de forma normalizada aquello de la educación pública, universal y gratuita.

Pude estudiar en el IES Tierno Galván de Parla en el horario nocturno (fui un privilegiado si lo comparo con la dificultad que tienen muchos ciudadanos y ciudadanas para hacerlo ahora). Después cursé mis estudios en una universidad pública. Algunos de mis amigos siguieron rumbos parecidos, otros por ejemplo, se decantaron por aquella Formación Profesional que tanto ha aportado a este país. He de recordar que algunos de ellos han logrado hoy ser empresarios y emprendedores, algunos de ellos en nuestra ciudad.

Hemos sido una gran generación, formada, empleable (término este ultimo muy de moda), formada en valores y en el respeto. Pero el máximo respeto es el que socialmente se tenía hacia “los maestros”. Respeto hacia aquellos que nos educaban, respeto por parte de nuestras familias, pero también por parte de las instituciones y los políticos. Los responsables de los centros y aulas gozaban de confianza: mis padres sabían que yo estaba en buenas manos.

Uno de los asuntos que marcarán la agenda en Madrid será el conflicto que definitivamente ha abierto en canal nuestro desnutrido sistema educativo. La falta de medios, plazas, centros, mejoras en los mismos, estrategia, presupuesto, esta poniendo en peligro el modelo educativo que hizo prosperar a este país.

Ese afán por buscar la austeridad como excusa de todo no me vale. No invertir en educación significa hipotecar el futuro colectivo. A no ser claro está, que el objetivo que están buscando sea otro como así me temo: fortalecer en nuestra Región el predominio de una elite conservadora a través de una educación sectaria y no universal. Romper el principio de igualdad de oportunidades para limitar la prosperidad y el ejercicio de mayores responsabilidades en el ámbito público o privado a unos pocos, confesos, propagadores y propagandísticos del actual régimen en nuestra Comunidad.

Pero no menos importante, con esto quiero acabar, es el desprestigio que los dirigentes populares de la Comunidad de Madrid están ejerciendo sobre el profesorado. Podremos promulgar muchas leyes sobre la autoridad de los docentes en las aulas, todas las que deseen, pero si no tienen reconocimiento social e institucional no lo tendrán de las familias ni de los propios escolares. No lo tendrán y será un escollo más en el desarrollo de su actividad.

Comentarios como los de Secretario General del PP madrileño del tono: “la fiesta que se acaba”, en referencia a los sindicatos y docentes, no hacen más que comprometer mi futuro, el de mis convecinos y el de muchos ciudadanos y ciudadanas que esperan de la clase política mesura, consenso, prudencia y claridad. Aquella que se espera de un buen capitán.

viernes, 12 de agosto de 2011

…, 15M, 22M, JMJ, 20N,…


El calor del verano produce el cambio del estado sólido al líquido y ansiedad por combatirlo: el helado del verano tiene que comerse rápido, la cerveza bien fría, la sandia recién sacada de la nevera…, calor y frío, el eterno contraste, negro y blanco…

Es martes 9 de agosto, 32 grados, estoy escuchando a unos tertulianos hablar sobre la visita del Papa. Hoy sale en la prensa la opinión de nuestros socios de gobierno sobre la cesión de espacios públicos y me viene a la cabeza la conversación mantenida con dos ciudadanos esta mañana sobre estos asuntos y algún otro, circunstancias que me han llevado a escribir estas líneas.

La conversación ha sido productiva, sensata, inteligente, porque pocas veces en la vorágine del día a día tenemos tiempo para el debate y el intercambio de opiniones.

Soy agnóstico, en mi familia convivimos entre al ateísmo practicante y el catolicismo de misa y procesión. Mi cargo me hace estar presente en actos religiosos, algo que hago con la responsabilidad que me otorga representar a una ciudad que posiblemente, se mueva en los mismos paréntesis de creencias que mi familia.

Tanto en mi tiempo de actividad institucional como privada, he conocido a muchos católicos que trabajan por los demás, sobre todos en estos duros momentos. También de otras religiones y de otros colectivos de nuestra ciudad.

Esto último ha sido lo que me llevó a tomar la decisión de ceder tres espacios a los organizadores del encuentro en Parla: tres pabellones deportivos que acogerán aproximadamente a 620 peregrinos. Solamente la luz y el agua correrán a cargo de las arcas municipales. Es verdad que la presencia de nuevos visitantes en la ciudad nos obliga a desarrollar un dispositivo de seguridad, necesario y conveniente, como ya hemos hecho en otras ocasiones, y tal y como nos recomienda la Delegación del Gobierno de Madrid.

Una decisión que se hace extensible a numerosos colectivos y asociaciones vecinales de la ciudad, que con normalidad disponen de espacios y edificios públicos para desarrollar sus actividades durante todo el año.
Éste es el punto que quiero dejar claro hoy, pero quiero hacer algunas apreciaciones que me parecen significativas:

Uno de los elementos más importantes a la hora de tomar decisiones que debemos tener en cuenta los que tenemos responsabilidad es la proporcionalidad, sobre todo en estos momentos de dificultad para muchos ciudadanos y ciudadanas. No se trata de pasar de una política expansiva del gasto a la inactividad. Hay que ser proporcional en aquello que se ejecuta. Proporcional a un momento en el que se viven grandes carencias, proporcional en las acciones dirigidas a la ciudadanía, proporcional en su puesta en escena.

Yo no tengo nada en contra del Jefe de Estado del Vaticano ni de los que profesan la religión católica. Su visita, como la de otros mandatarios y su agenda pública, es la que pactan la diplomacia de ambas partes y sus representantes religiosos en nuestro país.

Pero la visita de esto días, en mi humilde opinión, no cumple estos requisitos. La opinión pública lo percibe como un gran derroche, como un exceso, tráfico cortado durante una semana, espacios públicos restringidos durante demasiado tiempo…

Es verdad que hablamos de un gran colectivo ciudadano que en mi opinión, no representa en aritmética proporción el despliegue realizado, más bien diría yo, ha sido concebido como una geométrica progresión.

El lujo en la puesta en escena y la magnitud, destruyen el principio que planteo en estas líneas. No digamos el que va a realizar la televisión pública madrileña. Un desproporcionado exceso informativo comparado con el que dedica durante el resto del año a cuestiones más relevantes, que interesan más y al que tiene derecho la ciudadanía. Proporcionalidad.
Hay algo más sobre lo que quiero reflexionar, y espero equivocarme. De esto se habla poco, se habla de los costes, beneficios, esponsorización,… No voy a entrar en esto qué es importante, pero existen elementos que me preocupan más que esos y que han sido reiterativos en el pasado más inmediato: en la plaza madrileña de Colón y en numerosas comparecencias de los máximos representantes eclesiásticos.

Espero equivocarme y rectificaré, dado el caso en estas mismas páginas. Me refiero al continuo y reiterado cuestionamiento de leyes que nuestro Parlamento ha puesto en marcha. Derechos cívicos, ciudadanos, individuales, en los que hemos avanzado y que han supuesto para mí una inyección de oxigeno en asuntos en los que era y es necesario avanzar, lograr, conseguir: aborto, matrimonios entre personas del mismo sexo, igualdad, igualdad de trato…, leyes cuestionadas por ciertos sectores poco dados a la ampliación de estos derechos.

La tribuna de la lícita creencia ha pasado a ser en numerosos momentos el atril de un mitin. Y esta invasión del terreno del Parlamento y la continua deslegitimación de los acuerdos adoptados por aquellos que han sido elegidos por la ciudadanía, me parece intolerable. Más cuando el presidente Zapatero ha sido objeto y diana de soflamas poco pías por parte de los convocados.

Es verdad que no se ha abordado el debate del laicismo, como se reclama por parte de numerosos ciudadanos, desde el punto de vista formal. Pero han sido muy efectivas las leyes referidas ya que nos allanan este camino. Incluso contribuye la desproporción de los acontecimientos de la próxima semana para que el debate precipite de una forma rápida.

De todas maneras, llevamos tres meses de continuo debate, en prensa, con contertulios, sobre primas de riesgo, IBEX…, acontecimientos que nos tienen aturdidos o nos aturdirán: …, 15M, 22M, JMJ, 20N,….. siglas algunas que me han dejado mal sabor de boca y otras, que espero nos liberen de la desproporcionada crispación, nos dejen mejor sabor y nos emplacen a la racionalidad y al compromiso que debemos tener con este país.

viernes, 29 de julio de 2011

Una muerte indigna como la de un conejo


Durante el pasado fin de semana me golpearon profundamente los sucesos de Oslo, especialmente la brutalidad de Utoya. Hemos asistido a la tragedia a través de los medios de comunicación y a los análisis de políticos, expertos y tertulianos que pululan por el universo de la opinión. A través de eso, todos nos hemos formado una opinión tras preguntarnos el porqué de estos terribles sucesos.

Todo tiene un inicio: la intolerancia como dogma para analizar y posicionarnos ante un mundo cada vez mas complejo, global, sin fronteras físicas posibles, donde los procesos migratorios ocurren por algo tan sencillo como el “gradiente del hambre y la riqueza”: los núcleos de población siempre se han desplazado buscando una vida mejor, nunca la peor.
Todos sabemos lo que significa la intolerancia, no hace falta que haga mención al termino, ni a sus expresiones ni consecuencias. Sin embargo, la más despreciable es la que acaba en la segregación y en la violencia hacia un determinado grupo o colectivo.

Oslo ha sido ahora el escenario de este fenómeno, aunque a lo largo de los tiempos hemos podido comprobar de lo qué es capaz el ser humano. No voy a referirme a los años 30 y 40 del siglo pasado porque en los últimos años también hemos conocido episodios deplorables como los de Ruanda o la antigua Yugoslavia. Ambos se convirtieron en terreno abonado para la barbarie.

Digo abonado, porque previamente a la acción concreta, pensada y estudiada existió el verbo que alentó, propuso y justificó esas posiciones beligerantes.

En estos momentos de crisis tratamos de buscar un culpable y muchos tratan de darle solución escuchando u observando lo que acontece alrededor. El 15M lo hace, otros incluido yo, también. Sin embargo, hay otros que utilizan el recurso del planteamiento inquietante que alienta el miedo y nutre la intolerancia. Ese que da paso al verbo y después, en algunas situaciones, a la trágica acción.

Pero no me quiero ir por las ramas y quiero concretar en mi ciudad. Aquí también puede escucharse ese planteamiento común que afirman los amigos del populismo de derechas, o los que lo usan sin pensar lo que verbalizan: “¡He tenido que esperar no sé cuantas horas para que me atienda el médico!. En la cola delante de mí había no sé cuantos “….” (y aquí añaden un término despreciable dirigido a los ciudadanos extranjeros). ¡Que se vayan a su puto país, para esto pago yo mis impuestos…!.

Lo habéis escuchado muchas veces. Nos meten el miedo a través de un planteamiento o de una aseveración: “Peligra nuestra sanidad”. Pero esta afirmación no persigue una respuesta -que sería lo más sencillo- del tipo: mejoremos la sanidad pública, hagamos más centros de salud, contratemos más médicos…

Este planteamiento ya lo hacíamos en Parla en los años 70 del siglo pasado. Entonces los vecinos también esperábamos una hora - sólo había un ambulatorio y mucho peor- lo que ocurría es que en la cola estábamos los vecinos conocidos del barrio. Ante el problema la respuesta era la misma: necesitamos más ambulatorios, aquellos por los que peleamos y seguimos peleando ahora, como ya lo hicimos por el hospital…, me pongo nostálgico.
Este discurso populista cala en nuestra ciudad y en otras en las que también viven trabajadores y trabajadoras, (véase Badalona o Vic…). Se consume el discurso de la sustracción de un recurso público. Ejemplo: Trabajadora suramericana del servicio domestico que trabaja cuidando los hijos de muchos populistas que viven en zonas de rentas altas.

Posiblemente recurra a una beca para sus hijos en Parla porque es aquí donde vive, no en el distrito de Serrano qué es donde trabaja.
El político populista recurre a este discurso para lograr rentabilidad política, y lo hace removiendo emociones muy primarias que pronto encuentran culpables. Este verbo lo acogen de inmediato muchos de nuestros convecinos, golpeados brutalmente por la crisis y lo perciben como la mejor y más rápida salida.

El populista nuevamente no ha planteado soluciones al problema, sólo un presunto y claramente identificado culpable, por su procedencia, color, raza, ideas…, cualquier elemento de rápida absorción que canalice nuestro miedo y malestar.

Este verbo se va haciendo violento contra todo lo que defiende otras posiciones u otros planteamientos a la salida de la crisis. Además, lo hacen de forma reiterada, organizada y alentada, buscando un objetivo político claro: que los sectores extremistas de derecha alcancen el poder. Y esto último nos lleva a la fanática muestra de odio producida en Oslo.

Pero esto también ocurre cerca de nosotros. Hoy me han trasladado no con sorpresa, pero si con tristeza, cierta conversación sostenida en facebook entre dos personas reconocidas, cercanas al PP parleño. De hecho, uno de ellos, el que trata de poner orden en el asunto, tiene un cargo en el PP de Parla. El otro, es un personaje –incido en este calificativo- conocido en las redes sociales por sus despectivas, mejor dicho, despreciables, descalificaciones hacia los demás. Os reproduzco la conversación mantenida el 18 de julio:

Personaje 1: Sabes lo que quiere hacer con eso ‘‘Personaje 2’? Volver a engañar a los Parleños para que le vuelvan a creer y os malmentan contra vosotros eso es lo que pretende ese gilipollas. Que asco tengo a los rojos a ese le vais a tener que darle un buen cogoton al estilo de los conejos jajajjajajaja.

¿Es el inicio de algo preocupante o se trata de la estupidez de alguien que no puede analizar el entorno sin la contaminación populista y radical de planteamientos de la extrema derecha incipiente, o no tan incipiente, en Europa?

Los populistas y extremistas justifican todas las preguntas y problemáticas en las que nos envolvemos con la brutal simpleza de la diferencia. El diferente es culpable y responsable, es la respuesta al problema.

En estos momentos se me viene a la cabeza mi abuela. Tenía un pequeño habitáculo con conejos y gallinas. No había para más, pero me educaron como a muchos de mi generación, en los principios del respeto y la decencia.

Por muchos como mi abuela, por otros que ella me recuerda, o por aquellos de los que nos acordamos en los ámbitos personal o colectivo. Por aquellos que recibieron una muerte indigna como la de “un conejo” y por otros muchos, como mis jóvenes compañeros laboristas noruegos, me levanto todos los días diciéndome a mi mismo: no me van a ganar, no nos van a ganar.

martes, 19 de julio de 2011

Bendita campaña

Queridos amigos, han pasado muchos días desde que escribí mi último post. He querido mantener distancia desde el Pleno de investidura, hasta tener una composición más real y solvente de la realidad política local que me rodea y que nos rodea. Quizás sea pronto para extrapolar mi percepción de unos cuantos días a la posible realidad que viviremos los próximos cuatro años. Sin embargo, la experiencia me dice que este escenario es posible y que también debo combatirlo.

“Combate”, el de la campaña electoral. El combate del verbo incontenido, de la incoherencia futura y a la que podemos recurrir continuamente para afirmar la mentira o la verdad de lo que se ha dicho. Lo comprometido y lo no cumplido. ¡Bendita campaña!, puesto que espero aplicármela yo mismo pero también lo recomiendo al resto de los que políticos que han pasado por esa tribuna pública.

Primera incoherencia: “No cobraré de la política”. Pues si no quieres caldo, “Toma dos tazas”, que dice mi madre. Esta afirmación, entre otras lindezas, la realizaba uno de los candidatos a la Alcaldía durante la pasada campaña electoral. Pues bien, sin pasar siquiera los cien días de cortesía política ya tenemos la primera incoherencia (¿o es una mentira?). Como portavoz de la oposición cobra un salario qué es 300 euros menor que el de este alcalde, al que además hay que sumarle ahora las dietas que percibe como consejero de la ‘transparente’ televisión pública regional (Telemadrid).

Segunda incoherencia: “Trabajaré por esta ciudad y le tiendo la mano” (así lo afirmó en su discurso en el Pleno de Constitución). Sí, nos tiende una mano casi al cuello para lograr lo único que le preocupa: liberados, despachos, dietas, asignaciones de grupo…… Bendita austeridad proclamada durante la campaña.

Pero menos mal que el “no tenemos ni un puto duro“ señalado por la presidenta de la Comunidad de Madrid ante un inoportuno micrófono abierto, me da pie a proclamar la maldad de las palabras, aquellas que nos delatan y que dan la visión de una realidad contra la que debemos luchar, previo reconocimiento.

Si no somos capaces de reconocer nuestro escenario actual no tendremos credibilidad para proponer el mejor futuro. La presidenta no quiere asumir que la situación económica de la Comunidad es mala y que fuera de exitosos planteamientos, el paro en la primera región de España es alarmante y el estado de la educación y la sanidad preocupa a los madrileños.

Nos resulta difícil, personal y políticamente, reconocer que tenemos dificultades, pero debemos hacerlo. Yo lo he afirmado públicamente, hay dificultades. Pero ante las mismas, la receta es trabajo, prudencia y consenso. Y esto que pido para la oposición de mi ciudad, lo hago extensivo a mis compañeros en otros municipios pero también a Esperanza Aguirre.

Espero encontrarme con ella en breve. Tenemos que tratar asuntos que son importantes para esta ciudad y para mis convecinos. Pero además, quiero darle un consejo y quiero hacerlo a través de este blog.

Ya que las únicas vías que tengo para comunicarme con la Presidenta de la región son los medios de comunicación “azules”, y ya que yo sólo tengo la voz de mi cargo y por su puesto este blog, le recuerdo que la política no se hace tomando como rehenes a los ciudadanos de Parla para evitar el debate con Tomas Gómez en la Asamblea de Madrid.

Me enorgullece, por lo que Tomas significa en el ámbito personal y político para esta ciudad, que la presidenta crea que Parla es importante para combatirlo, pero se equivoca.

Primero, porque menosprecia a los parleños, ciudadanos de los que también es presidenta y segundo, el verdadero debate no puede girar en torno al Alcalde Socialista de Parla, sino en saber qué queremos en la Comunidad de Madrid: nuestro sistema sanitario, nuestra educación, el empleo y la activación económica, que Región queremos …

Las malditas palabras que a veces nos delatan no pueden bloquearnos. A no ser que nos quedemos en esto una y otra vez, palabras malditas o malintencionadas. Pensemos, debatamos, discrepemos,…. Pero vamos a activar el ‘modo ciudadano’: hay que despejar incertidumbres y trabajar.

sábado, 11 de junio de 2011

Discurso de investidura del alcalde de Parla

Buenos días convecinos, asociaciones y colectivos ciudadanos de Parla, representantes sindicales, Concejales y Alcaldes de otras ciudades espero que os sintáis en Parla como en vuestra propia casa.

Subdelegado del Gobierno, Comisario del CNP, Subinspector de PL de Parla, Jefe de Protección Civil. Alcaldes democráticos de esta Villa y Gran Ciudad, Paco y Pedro; Diputados Autonómicos, autoridades.

Permitidme, antes de comenzar mi discurso, que exprese mi más profundo agradecimiento a la Corporación saliente por el trabajo que han realizado durante estos cuatro años. Gracias a todos por vuestra entrega y dedicación.

También deseo felicitar sinceramente a todos los que hoy han tomado posesión como concejales y en especial a aquellos que lo hacen por primera vez en este Pleno del Ayuntamiento. (No quiero dejar de trasladar mi deseo personal de una pronta recuperación al concejal electo de UPyD que hoy no se encuentra entre nosotros).

El pasado 22 de mayo las urnas hablaron, y los ciudadanos expresaron de una manera clara quienes debían ser sus representantes. Es nuestro deber hacer que esta voluntad, expresada legítimamente con sus votos,
se convierta en realidad y los distintos grupos políticos asumamos el papel que nos han dado, garantizando así la estabilidad y el buen funcionamiento de la institución municipal.

Tenemos 130.000 miradas puestas sobre nosotros. Personas que nos han depositado su confianza para que mejoremos la ciudad en la que viven, para mejorar sus vidas. No es sencillo pero confío en que todos y cada uno de los 27 miembros que componemos esta Corporación sabremos responder adecuadamente a la tarea que nos han encomendado los ciudadanos.

Los que habéis tenido la oportunidad de trabajar como servidores públicos sabéis lo difícil pero a la vez gratificante que es esta tarea. A los que os incorporáis a la vida pública en el Ayuntamiento de Parla os deseo toda la fortuna en el ejercicio de vuestras funciones, porque de nuestro buen hacer depende el futuro de nuestra ciudad.

Me presento hoy ante todos vosotros con humildad, consciente de la importante tarea que tenemos por delante, agradecido por la confianza que me habéis otorgado y de la gran responsabilidad que habéis depositado en mí.

Me siento profundamente honrado. Ilusionado, muy ilusionado, pero también sereno y consciente de los compromisos y obligaciones que hoy asumo.

Este es un gran reto personal y colectivo. No lo hago, sin embargo, partiendo de cero. Tengo en mi haber, tenemos en nuestro haber, 32 años de trabajo hecho, y muy bien hecho, por los alcaldes que me han precedido en este cargo y que han fijado muy alto el listón del buen gobierno.

Los ciudadanos han querido que la candidatura que encabezo sea la más votada y por lo tanto, la que dirija esta ciudad. Y lo haré con responsabilidad, humildad y generosidad. La misma que pido y exijo para el resto de concejales de esta Corporación.

Pero no es ni mi intención ni mi talante hacerlo solo. Quiero para esta tarea contar con los 26 concejales que estáis aquí sentados. El devenir de Parla depende de nuestro trabajo y en nuestro futuro colectivo no sobra nadie, todas las manos dispuestas a trabajar serán bienvenidas en este proyecto de ilusión y futuro.

Y para garantizar ese futuro, os anuncio, que hemos configurado gobierno entre las fuerzas de progreso, que garantice el bienestar de todos, no solo de los que se lo pueden permitir. Y en este contexto me viene a la memoria una reflexión de Henry Ford, “Reunirse es un principio, mantenerse juntos es progreso, trabajar juntos es éxito”.



Para hacer nuestra labor contamos con una herramienta: la política. Política, un término que en estos tiempo ha sido degradado y denostado pero por el que voy a romper un lanza porque la política es, más que el arte de lo posible, el arte de hacer posible lo necesario.

Tomamos posesión en un momento complejo, momentos de dificultad económica y social donde son muchas las familias que sufren los efectos de esta devastadora crisis. No soy ajeno a esa realidad. Tengo familia que sufre la crisis, amigos; vivo en primera persona el caso de muchos vecinos, de sus hijos e hijas, de sus nietos… Ejemplos que no son números sobre el papel o una estadística, que son personas que reclaman que les demos una solución.

Como otros muchos que hoy alzan su voz en nuestras plazas públicas. Ciudadanos que reclaman un futuro, un futuro mejor para todos, más solidario, comprometido, igualitario; un futuro donde todos tengamos voz. Y yo, desde aquí me comprometo con todos vosotros, a daros esa voz que reclamáis. A luchar por un sistema, el que me ha enseñado mi partido, desde lo local, más plural y participativo, transparente, abierto y colaborador.

Los ciudadanos, vosotros, que hoy habéis venido a este pleno, pedís una solución. Y la solución solo pasa por un camino: el trabajo, la responsabilidad y el compromiso. Una tarea que tenemos que compartir todos y en especial las instituciones y quienes las dirigimos ya que somos los que legítimamente representamos a los ciudadanos.

Responsabilidad de los ayuntamientos que somos las administraciones más cercanas, de las comunidades autónomas que nos rigen y del Estado central. Sin responsabilidad y compromiso las ciudades, los verdaderos motores de este país, caeremos en la inanición. No podemos permitirlo.

Como tampoco tienen cabida la política populista que solo persigue crear titulares y que nace vacía, sin ideas, compromisos ni espíritu.

No debemos consentir ni un minuto más la utilización partidista de las instituciones. No podemos seguir tolerando que algunos hagan de su política la dejación de sus funciones. No debemos tolerar el poder malentendido, el poder que juega con los sentimientos y el sufrimiento de las personas, el poder por el poder. Por ello reclamo una vez más responsabilidad y compromiso.

Responsabilidad como en cualquier familia. Cada uno ocupa su lugar, tiene su rol asignado y todos colaboran en un mismo sentido para mejorar su bienestar colectivo. Las ciudades seguiremos manteniendo servicios públicos de calidad para mejorar la vida de nuestros vecinos pero necesitamos la implicación de otras administraciones para potenciar la formación y el empleo, la educación, la sanidad… No podemos hacerlo solos, no debemos hacerlo aislados de la realidad territorial que nos rodea y a la que pertenecemos: la Comunidad de Madrid.

La responsabilidad es compartida, las tareas también. Cumplamos cada cual con el papel que corresponde a nuestra administración. Sino lo hacemos estaremos dando la razón a aquellos que critican la disfunción del sistema, aquellos que no se sienten identificados con la política porque la entienden como una amalgama de intereses en la que los ciudadanos no tienen cabida.

Responsabilidad y compromiso para poder ejercer política de verdad, política con mayúsculas, política que interesa y necesita el ciudadano: hagamos política productiva. Fijémonos metas, plazos y hagamos evaluación de los objetivos cumplidos. Es lo que nos demanda la ciudadanía, resultados con transparencia.

Nuestro Ayuntamiento debe construirse con paredes de cristal para que el trabajo y los resultados sean visibles a todos los ciudadanos. La política que apliquemos debe ser, hoy más que nunca, una política abierta, construida sobre las ideas, aportaciones e intereses de todos los ciudadanos implicados y participativos.

Tenemos que recuperar el liderazgo de la sociedad haciendo que los ciudadanos participen, propongan, valoren y decidan. Ellos son la base de nuestra democracia. Abramos las puertas y ventanas para que el aire fresco entre en todas las instituciones y nos impregne.

No son momentos fáciles, todos lo sabemos, pero nuestra ciudad tiene los indicadores de una ciudad saludable, dinámica y vital que, estoy plenamente convencido, van a permitirnos progresar porque nuestras expectativas están en relación directa con las 130.000 oportunidades que posee esta ciudad.

Parla está viviendo transformaciones rápidas, profundas y a todos los niveles. Cambios que nos demuestran el carácter solidario de nuestros vecinos y que nos vienen a confirmar que entendemos que la riqueza no tiene por qué traducirse automáticamente en un mejor bienestar individual, sino en una reducción de las desigualdades colectivas.

En definitiva, el nuevo reto que tenemos ante nosotros nos exige dar respuesta, desde un proyecto social y de progreso, a estas nuevas realidades.

Por ello quiero aprovechar esta oportunidad para dirigirme a todos vosotros:

A los jóvenes que buscan nuevas oportunidades de trabajo, de vivienda. A la gente mayor, por su enriquecedora aportación a nuestra vida común, a las familias, por su solidaridad manifiesta en estos momentos complicados, a las mujeres, que sois una parte fundamental del crecimiento económico y social de Parla.

A los emprendedores, que tienen la valentía, la ilusión y la fuerza de sacar adelante proyectos innovadores. A los comerciantes, que dan vida a nuestros barrios y participan en la construcción colectiva de la ciudad.

También quiero dirigirme a las personas con discapacidad, porque su lucha por romper barreras nos hace evidente la necesidad de avanzar en la igualdad de oportunidades. Y al tejido asociativo, a las entidades y colectivos locales que definen el capital social de Parla. Sois un activo fundamental de la ciudad.

Quiero dirigirme también a todos los trabajadores y trabajadoras de Parla, estén ocupados en estos momentos o no, porque con su labor cotidiana y anónima han contribuido y contribuyen de forma decisiva a hacer de nuestra ciudad un sitio mejor.

A todos vosotros, os digo que Parla hoy no se puede explicar sin vuestra complicidad y compromiso. Os conozco bien, hemos trabajado codo con codo y espero poder seguir contando con vosotros en este futuro inmediato que hoy comenzamos.

Quiero ser capaz siempre de poner cara a las personas. De poner en cada proyecto de futuro, un rostro. Soy el Alcalde de Parla, pero sobre todo, me propongo ser el Alcalde de la Gente de Parla.

Eso es lo que he aprendido durante estos años como servidor público y no lo sé hacer de otra forma que no sea: desde la proximidad a los barrios, hablando y, sobre todo, escuchando a la gente, he comprobado que detrás de las grandes ideas se esconden grandes personas.

La proximidad y el diálogo implican, por encima de todo, capacidad de escuchar antes de decidir. Hoy en nuestra ciudad, en nuestros barrios, no se afronta ningún proyecto sin escuchar antes los pros y los contras. Y creo firmemente que así tiene que seguir siendo.

Juntos hemos esbozado nuestro concepto de ciudad: la seguridad, la gestión de la movilidad, la limpieza y el mantenimiento del espacio público forman parte del paquete de servicios mínimos indispensables a fin de hacer viable nuestro proyecto. Hablo concretamente de tener los servicios municipales necesarios, hablo de coordinación y de recursos humanos suficientes.

Y todo ello debe estar regido por la máxima de la austeridad. Debemos, ahora más que nunca, supervisar el gasto, controlar milimétricamente cada euro que se invierte para que produzca el mayor beneficio. Si las familias, si cada uno de nosotros, nos estamos apretando el cinturón mientras dure esta etapa, más lo tendremos que hacer los que administramos el dinero de todos.

Rentabilizaremos, aún más, todas y cada una de las inversiones que hagamos. Ese es mi compromiso. Igual que me comprometo con todos vosotros y vosotras a garantizar la continuidad de los servicios destinados a mantener la igualdad de oportunidades. Los más desfavorecidos, esos a los que más ha azotado esta crisis, no pueden ser los principales perjudicados.

Ellos serán nuestro principal objetivo. Trabajaremos sin descanso por mejorar la vida de los que más necesitan a los demás para ser ciudadanos con plenos derechos.

Dedicaremos todos nuestros esfuerzos a potenciar la economía, a hacer de Parla una ciudad atractiva para la inversión, atraer empresas. Todo con un único objetivo: la creación de puestos de trabajo en nuestra ciudad.

Para ello tenemos un gran escaparate que, poco a poco, se está convirtiendo en una realidad: el Polígono Industrial. Polígono que ha sido posible gracias a todos los ciudadanos y ciudadanas de Parla. Con su generosidad e inteligencia han podido implantarse empresas y será posible en el corto y medio plazo que sean muchas más las que lo hagan.

Hablo de generosidad porque este municipio y sus gentes hacen posible lo que no hace el sistema financiero: facilitar que las empresas adquieran suelo productivo con pagos aplazados.

Y hablo de un segundo aspecto de generosidad: lo que no puede el sector privado, lo hace el esforzado y comprometido sector público que representa y defiende los intereses de la ciudad. Este será uno de nuestros motores de desarrollo económico junto con las actuaciones comerciales en el centro de la ciudad y en Parla Este, donde crearemos un gran centro cultural y de ocio.

Tenemos que potenciar la economía de Parla, convertirnos en una ciudad generadora de empleo y apostar por la cualificación de nuestros trabajadores. Empleo, formación y educación de la mano, digo claro y de forma expresa: de la mano, de quien tienen las competencias, de la Comunidad de Madrid que no puede eludir su responsabilidad con Parla.

Las políticas activas de empleo son ahora más necesarias que nunca y es obligatoria, imprescindible –como ya he explicado- la implicación de los gobiernos regionales, nuestro futuro Gobierno Regional en Madrid, para que la Estrategia Española de Empleo no se convierta en una mera declaración de intereses.

En cualquier caso, seguiremos implicados en cuantos proyectos de orientación y formación para el empleo podamos realizar, como hemos venido haciendo hasta el momento.

Y seguiremos alzando la voz cuando no se ejerza aquello que a nuestra ciudad nos garantiza y ampara la Constitución y el Estatuto de Autonomía.

También debe ser una prioridad el acceso a la vivienda, a nadie se le escapa que este es uno de los aspectos más complejos que tenemos que afrontar. Los gobiernos locales no disponen de todas las herramientas para incidir en los mecanismos que intervienen en el mercado inmobiliario, pero sí podemos dar soluciones concretas y seguir impulsando la construcción de vivienda pública y protegida.

En este horizonte las asociaciones y colectivos locales tienen mucho que decir en el desarrollo de nuestra ciudad y de los barrios. Con ellos estamos consensuando proyectos importantes para el conjunto de los vecinos, y con ellos pretendemos trazar las líneas del futuro desarrollo de Parla.

Porque la participación ciudadana es uno de los pilares en los que se sustentan nuestras previsiones de desarrollo y crecimiento social, cultural y económico. Sin las aportaciones de los ciudadanos, sin vuestra aportación, nada de cuanto hacemos tendría sentido. Vuestra implicación es fundamental, decisiva, porque lo que buscamos es el bienestar común.

Confío en poder seguir trabajando con todos vosotros tal y como hemos venido haciendo hasta el momento, y para ello hemos abierto todas nuestras puertas facilitando la transparencia y las gestiones administrativas mediante las nuevas tecnologías.

Os hablaba antes de la necesidad del consenso para hacer las cosas, pero junto a la proximidad y el diálogo, también quiero expresaros que creo que la firmeza, el rigor y la convicción, son también valores fundamentales en el ejercicio de las responsabilidades municipales.

Firmeza para defender aquello que claramente configura lo que entendemos como el interés general. Con otras palabras, el bien común. Rigor, para hacer del ejercicio de gobernar una permanente muestra de honestidad personal y política, de competencia y solvencia, que nos obliga a cumplir con los compromisos, con la palabra dada, y también a saber decir no cuando los principios de justicia y solidaridad colectiva no se cumplen.

Procuraré ser fiel a mis convicciones y liderar este gran proyecto colectivo que es Parla. Y lo haré como sé: escuchando a todo el mundo, bajando siempre a pie de calle, al lado de las personas, de los problemas, de la gente.

Mi compromiso es el de gobernar para todos, de hacer lo mejor para la ciudad y el de anteponer siempre el interés colectivo y el bienestar común al ejercicio del poder político.

Unos minutos para todos y cada uno que me han acompañado en esta andadura, en estos momentos en los que se exige que el capitán mantenga con firmeza el rumbo en la tempestad.

A muchos funcionarios/as trabajadores y trabajadoras públicos: Gracias, hemos llegado hasta aquí todos. Hemos llegado gracias a vuestros consejos y dedicación a la ciudad.

A mis compañeros y compañeras de partido: Sin vosotros esto no hubiera sido posible. Esta aventura no habría comenzado y no habría disfrutado de la satisfacción de haber podido poner un granito de arena para que esta ciudad progrese.

A a mis amigas y amigos, a mi familia, a mi compañera: gracias por que se que para todos vosotros también ha sido difícil entender el entorno de un político y más en estos momentos en los que no somos bien recibidos ni queridos. Sé que habéis sufrido, más que uno mismo. Pero también esta circunstancia me ha hecho más fuerte y consciente de mis responsabilidades y mis obligaciones con mis convecinos.

Ultimando mis palabras de este discurso, me he dado cuenta que no he trasladado al auditorio que es aquello que me ha hecho llegar hasta aquí.

Buena parte de responsabilidad la tienes tu Tomás. Historia que todos ustedes conocen.

Como también conocen mi afición por el cine, por eso, en estos días no hacen más que pasar por mi cabeza imágenes del Ladrón de Bicicletas de Vittorio de Sica. Film del año 1.948 y en blanco y negro (luego me recriminarán no recomendar algo en color), la vi siendo un adolescente. Véanla si lo desean, podrán comprenderme e interpretar porque milito en el Partido Socialista Obrero Español, porque a través del noble ejercicio de la Política creo que puedo contribuir a alcanzar ese legitimo derecho que tenemos los seres humanos: alcanzar la felicidad. Y podrán entender porque quiero ser Alcalde de mi ciudad.


Muchas gracias.

viernes, 27 de mayo de 2011

Mandato de progreso

Gracias.

Gracias a todos por haber participado el pasado domingo con el compromiso democrático que suponen las elecciones. Como alcalde me siento orgulloso de los vecinos con los que me cruzo todos los días por la calle, en un café, en el mercado. Parla volvió a demostrar su madurez, su calidad humana, su proyección de futuro.


Gracias por haber enviado un mensaje tan claro: Parla apuesta por un proyecto progresista, un proyecto que reequilibre los ajustes que hemos sufrido, especialmente en los últimos años, un proyecto que garantice el bienestar de todos, no solo de los que se lo pueden permitir. Por ello, desde este blog asumo la responsabilidad de seguir trabajando para todos vosotros. Hemos entendido el mensaje y el mandato que nos hacéis. Como cabeza de lista de la formación política más votada, os aseguro que no vamos a perder ni un segundo, que ya nos hemos puestos manos a la obra para construir una ciudad más moderna, más integradora, más acogedora.


Gracias a todos por haber respaldado las políticas emprendedoras de los últimos años, que han puesto a Parla cada vez más cerca del lugar que se merece, del lugar donde va a estar muy pronto. Nuestro trabajo, nuestro empeño, nuestro sacrificio está garantizado, por mucho que algunos se apresuren a reclamar victorias morales, cambios vacuos y políticas en las que jamás creyeron. Esos, como apunta hoy en El País Felipe González, que no solo anhelan el poder sino “todo el poder”.


Gracias, en definitiva, por ese mandato de progreso que nos habéis encomendado. No os defraudaremos, porque todo nuestro esfuerzo tendrá ese único objetivo: hacer de Parla una ciudad cada día un poco mejor. Para ello, eso sí, necesitamos de la ayuda de todos, de los hombres y de las mujeres, de los jóvenes y de los mayores, de todos. Juntos, ya lo sabemos, podemos conseguir lo que nos propongamos. Parla lo ha demostrado muchas veces y lo va a volver a demostrar.


Gracias.

jueves, 19 de mayo de 2011

Voto: derecho y obligación

Contra todo hábito, escribo estas líneas rodeado de símbolos. Estoy en mi despacho. La fotografía de don Juan Carlos, al lado. El bastón de mando, sobre el aparador al otro. Este va a ser un post atípico. Yo no puedo pedir favor alguno a mis vecinos. Estoy aquí para servirles y defender sus intereses. Pero ahora os pido a todos que votéis el próximo domingo.


No pido el voto por cálculo político alguno. Que nadie se asuste. Pido que digáis qué opción os parece mejor para Parla, para Madrid. La abstención no tiene programa. La abstención es el descontento sin alternativa. La abstención es la resignación. Y como decía Sábato "hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse".


Votar es un derecho y, en tiempos difíciles como estos, creo que es una obligación moral. Mostremos nuestra determinación, en el sentido que sea, pero mostrémosla. Asumamos que queremos hacer una ciudad, una región con unos valores, con unas propuestas, con unas ideas. Cada uno, las que elija. Sin embargo, la abstención carece de valores, de propuestas y de ideas. No transmite ni una solución, ni una salida, nada.


El día 23 de mayo, con los resultados sobre la mesa, quien haya hecho valer su voz asumirá los resultados con democracia, tomando la acción de gobierno o de oposición, sabiendo sus obligaciones en el futuro inmediato. Los que han guardado ese atroz silencio no podrán reclamar entonces unas nuevas elecciones. Por alguna razón, han renunciado a hacerse oír cuando tenían su oportunidad. Que nadie se quede mudo cuatro años, por favor. Ya seas hombre o mujer, joven o mayor, parleño de nacimiento o de adopción. Tu voto es tu voz, tu futuro.


Todas las opiniones que se ajusten al juego democrático son defendibles, merecen ser escuchadas y deben de ponderarse por las instituciones públicas. Os pido que elevéis vuestra voz el próximo domingo, que esa voz sea nítida, que nadie opte por el mutismo. Acompañado por estos símbolos que me rodean os hago esta solicitud como Alcalde, pero cierro los ojos y os digo lo mismo como vecino de Parla, lo que siempre he sido y seré.

jueves, 5 de mayo de 2011

Empieza la campaña y tú trabajando

No voy a desvelar su nombre. No voy a descubriros nada nuevo. No voy a hacer campaña desde este blog. Y sin embargo, todo forma parte de un todo. Está bien, abandono el tono críptico.

No voy a desvelar el nombre del amigo que me sorprendió esta mañana en mi despacho con una frase tan simple como irónica. Estaba leyendo un artículo de actualidad cuando entra en mi despacho y me dice en tono burlón: "Alcalde, que empieza la campaña y te pilla trabajando". No he sabido qué responder. Esa es la imagen que muchos tienen de los políticos y ese peaje lo pagamos todos. Los que están en el saco y los que no.

No voy a descubriros nada nuevo. Estamos a punto de empezar la campaña electoral. Es el tiempo de hacer propuestas, pero no propuestas vanas, vacuas, vacías. No, tenemos que hacer propuestas que afectan al día a día de nuestros ciudadanos. Los alcaldes estamos a pie de calle 24 horas al día siete días a la semana. La macroeconomía nos queda lejos y el precio del pan muy cerca. Hablemos de eso y dejemos de distorsionar la realidad en favor del puñado de votos que nos da hablar de temas que se escapan de nuestras competencias. No me escondo, tengo unas ideas y las sostengo, pero ahora toca hablar de Parla. Y eso quiero hacer.

No voy a hacer campaña en este blog. Y no lo voy a hacer porque los que me seguís sabéis que aquí cuento otras cosas. Por ejemplo, cómo unos vecinos me pararon el otro día ilusionados por el nuevo mercado que queremos hacer donde el cuartel de la Guardia Civil. O cómo un grupo de emprendedores muy jóvenes vino a mi despacho, con la cara encendida por la ilusión, con un proyecto que quieren desarrollar en el parque empresarial que estamos impulsando. Nosotros tenemos propuestas. Las hemos plasmado en 50 puntos, pero de eso no voy a hablar aquí.

Solo quiero deciros que en este tiempo de campaña sigo trabajando como la semana pasada, como el mes pasado y como el año pasado. Que así entiendo el servicio público y que así me encontraréis la semana próxima y el mes próximo y el año próximo. Porque no todos los políticos somos iguales, ni trabajamos de la misma manera por Parla, ni vemos la política con la misma vocación de servicio. Qué más quisieran algunos. Y os tengo que dejar, que siga trabajando. También durante la campaña.

viernes, 29 de abril de 2011

Mujeres

Ayer fue un día emocionante para mí. Qué mejor para un firme defensor de la mujer que presentar a las compañeras que me acompañarán en el arduo trabajo de luchar por la ciudad a la que amamos. María José, Beatriz, Victoria, Mercedes, Ana, Marisol… y tantas otras que luchan cada día por su ciudad, su trabajo y sus familias.

No debemos olvidar que esta ciudad se ha levantado con el esfuerzo y sudor de muchas de mujeres. Mi abuela, por ejemplo. Me recuerda mi padre cómo cada día se ocupaba de las labores del campo, cómo una mujer menuda como mi abuela, acudía a la siega sin desatender el cuidado de su familia y su casa. Ella hizo un Parla mejor para sus hijos.

La generación posterior comenzó a integrarse tímidamente en el mercado laboral. No lo tuvieron fácil. Trabajaban fuera y dentro de la casa, se ocupaban -muchas veces solas- de la educación de los hijos y todavía tuvieron tiempo para integrarse en la vida activa de nuestra Parla en el momento de mayor esplendor del asociacionismo. Fueron muchas las que participaron de forma muy activa en asociaciones vecinales, culturales, de mujeres, deportivas… Gracias a todas ellas la ciudad mejoró. Con su esfuerzo para sacar tiempo y dedicación de donde casi no había.

Hoy me acuerdo de ellas mirando a las mis compañeras más jóvenes. Mujeres formadas, cualificadas, que no tienen que renunciar a su profesión ni su vida privada por el simple hecho de ser mujeres. Mujeres activas, que participan en la mejora de la ciudad, en hacer de Parla un espacio mejor para todos.

Muchas mujeres tuvieron que luchar para llegar a la igualdad de la que hoy disfrutamos. Para que puedan trabajar en aquello que les satisfaga, para que puedan ejercer su derecho a la maternidad sin inconvenientes ni complejos, para que, en definitiva, puedan decidir, ejercer y desarrollar la vida que ellas deseen, e incluso para poder ser anderas de la Virgen sin impedimentos ni recriminaciones machistas. Simplemente porque es su derecho como creyentes.

martes, 26 de abril de 2011

Internet: un foro global

Banear, post, twittear, troll, follower, trending topics, rss, podcast… Este es el nuevo lenguaje, es la fórmula mágica con la que hoy llegamos más lejos, a más gente, es el esperanto del siglo XXI. Internet y las redes sociales nos permiten llegar a la puerta de la gente: tu amigo, tu vecino, de aquel con el que compartes gustos y aficiones pero aún no conoces en persona, del que opina lo contrario que tú. Es una herramienta generosa y absorbente, doy fe de ello.

Las nuevas tecnologías, las nuevas plataformas, las nuevas puertas de entrada son una bendición para acercarnos donde antes ni imaginamos. Ahora bien, nada de eso se sostiene en el tiempo si no hay un andamiaje de ideas que le aporte empaque. Por eso, desde aquí quiero reivindicar eso que políticos como Felipe González o Jordi Pujol han llamado siempre el discurso y que ahora, nos ha dado por llamar el relato. En resumen, la ideas ¿De qué nos sirve llegara a más gente si luego no tenemos nada solvente que decir? ¿Para qué contactar con gente más joven (o no tanto) si luego nos quedamos en la anécdota? ¿Qué sentido tiene interactuar con gente más preparada si no somos permeables a sus argumentos y nuestros principales comentarios se basan en la crítica irrazonada y el insulto?

Un ejemplo claro de cómo las nuevas tecnologías nos permiten progresar e ilusionar a nuestros vecinos fue el movimiento que impulso Barack Obama. En un sistema tan cerrado como el de Estado Unidos en el que el dinero lo es casi todo, Obama y su apuesta por las nuevas tecnologías, mezclado con un mensaje renovador, atractivo y estimulante lograron un sueño casi futurista. Obama supo ver las posibilidades de la red de redes, pero tenía un programa, un discurso estructurado, un relato que caló en un electorado hastiado por otras formas más rancias de hacer política.

Me considero un aprendiz de todo este apasionante mundo de Internet, admito ser un enamorado de los nuevos recursos y gadgets, me declaro ferviente defensor de este universo que estamos empezando a conocer. No pongamos puertas al campo y admitamos que mi idolatrado Woody Allen está en lo cierto cuando señala: “Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida”.

Y gran parte de esa vida está en un mundo llamado Internet. Os invito a compartir un futuro en común.

miércoles, 20 de abril de 2011

No todo es fútbol

Estos días son un claro ejemplo de que el mundo es bipolar. O eres del Madrid o eres del Barça. No hay otra opción. Bueno, sí, la que os propongo hoy con Parla y los parleños como ejemplo. El fútbol y en especial este tipo de partidos, lo acaparan todo. Nunca entendí una frase de un entrenador inglés que repite con asiduidad un amigo y que apostaba por el tremendismo: "El fútbol no es una cuestión de vida o muerte. Es mucho más que eso". Pues resulta que para algunos, esa frase encierra una verdad absoluta.

Yo, que siempre vi el deporte como diversión (tanto practicando squash o footing como espectador sosegado), me acerco al fenómeno no tanto como espectáculo sino como práctica que fomenta el crecimiento de la persona. La cita es un poco larga, pero me vino a la mente el otro día cuando firmamos un acuerdo con el Estudiantes para impulsar el baloncesto en Parla. Vino Nacho Azofra, un símbolo del Estudiantes, y la filosofía y los valores remitían a otro hombre de la casa, Pepu Hernández. El técnico, con el que España ganó el Mundial, decía: "El baloncesto no es sólo ganar, que es importante, también es un medio para descubrir valores que sirven en la vida: constancia, formación de nuestro jóvenes, compromiso, respeto... Tenemos una responsabilidad grande en la formación de personas". Para mí, eso es el deporte y eso es lo que nos han demandado los parleños y lo que estamos consiguiendo.

Aquí tenemos dos complejos deportivos, a los que se unirá en unos días el Castillejo, modernos, accesibles y asequibles. Gracias a la colaboración de la empresa privada y el sector público, los parleños disfrutan a precios reducidos de instalaciones y servicios de alta gama. Los complejos de Los Lagos, Parla Este o el nuevo Castillejo son un modelo pionero que ya estudian otros municipios de Madrid y de fuera de nuestra Comunidad. Más de 16.000 parleños ya los disfrutan y serán muchos más. Además, tenemos un deporte de base envidiable, al que queremos potenciar.

Por eso, nuestros deseo de fomentar el baloncesto, lo que vamos a conseguir potenciando a uno de los históricos de la ciudad, La Paz de Baloncesto, a través de su unión con el Estudiantes. Nuestro apoyo al fútbol base, un deporte que en nuestra ciudad genera gran interés y expectación. Mi compromiso con el atletismo, para que siga brillando al más alto nivel y la intención de ofrecer nuevas alternativas que generen en los vecinos el deseo de la práctica deportiva. El balonmano es un éxito, tenis, squash, natación, contamos con uno de los mejores rocódromos de Madrid…

El deporte es algo esencial en la formación integral de la persona, como apuntaba Pepu. Pero quiero abundar en esa idea con unas palabras del tío de Rafa Nadal. Decía que lo que destacaba de su sobrino era la "capacidad de lucha que ya demostraba de pequeñito. Si hay algo que se echa en falta hoy día en cualquier ámbito es precisamente la voluntad de superación, el esfuerzo, la perseverancia y la satisfacción por el trabajo bien hecho".

Es cierto. Ante la especulación, trabajo, más trabajo y esfuerzo; ante el triunfo logrado con atajos, espíritu de superación y perseverancia. Esos valores que transmite el deporte son los que han permitido a esta ciudad crecer y convertirse en un modelo. Sigamos siendo ejemplo de trabajo y superación.

miércoles, 13 de abril de 2011

Orgullo y prejuicio

Los que me seguís a través de este blog, ya sabéis que soy un cinéfilo irredento. Ayer día, al terminar el pleno alguien soltó la frase "los hay que nos sentimos orgullosos de Parla y otros que actúan con prejuicios del pasado". Y en ese momento hice la asociación de ideas con la película Orgullo y prejuicio, dirigida por Joe Wright. No ha sido la única adaptación a la gran y a la pequeña pantalla de esta obra de Jane Austen, todo un referente en Gran Bretaña.

Pues esa frase que capté al oído empecé a relacionarla con la obra y empezó a crecer la idea de que no iba nada desencaminada. Mientras algunos nos afanamos en que Parla sea un enclave moderno, con infraestructuras que la dinamicen, con una sociedad plural y activa, con unas dotaciones dignas del siglo XXI, otros se empeñan en una labor de obstaculización y negación que me abruman.

Cuando veo cómo los alumnos de los institutos de educación secundaria se implican en la X Muestra de Teatro y la calidad de las producciones, solo puedo sentir orgullo. Más de 5.000 personas han acudido a ver las representaciones de estos jóvenes. No son los únicos, la Escuela Municipal de Música también ha puesto en el escenario los progresos de sus alumnos, los 400 chavales que participan en el proyecto Cantania o los que viajan a Estados Unidos para interpretar "Numancia"... Todos ellos son la muestra de que Parla tiene futuro, porque sus jóvenes han decidido que lo tendrá. Ante eso solo puedo mostrar mi satisfacción.

Como estoy encantado con todos los emprendedores que han llamado a la puerta de este Ayuntamiento, y han dejado más de 130 millones de euros, para decir que quieren participar proyectos que día a día mejoran nuestra ciudad. Y los que lo seguirán haciendo. Porque, como ya os he anunciado, tenemos muchos proyectos encima de la mesa.

Uno de ellos el mercado municipal que se construirá en el antiguo cuartel de la Guardia Civil. Un proyecto que engloba comercio de calidad, ocio y cultura es una petición de la juventud de Parla, de muchos vecinos de la zona, de muchas personas que quieren que el centro de la ciudad reciba un impulso. A todos esos parleños que lo han pedido, a todos esos empresarios y autónomos que ven una oportunidad en estos tiempos de crisis, a todos los que se han interesado, les transmito mi gratitud. Y no porque sea un proyecto que abanderamos desde el Ayuntamiento, es simplemente porque se sienten orgullosos de Parla, que quieren hacer de esta ciudad algo mejor y que lo van a lograr a pesar de los prejuicios de algunos.

En el PP abunda los apóstoles del “cuanto peor, mejor”, y nunca les ha importando el progreso de la ciudad ni la ilusión de sus vecinos. Esos, que tienen una gran cartera de propiedades debajo del brazo, nostálgicos de la especulación deberían saber que Parla progresa gracias a sus ciudadanos. Esos augures del inmovilismo, del no al nuevo mercado, del no al PAU 5, del no a todo... esos deberían saber, como se expone en la obra de Jane Austen, que el orgullo y los privilegios de clase ya no tienen sentido en 2011. Y que los parleños, si alguna vez los tuvieron, superaron hace mucho los prejuicios que aún perviven en las mentes de unos pocos.

viernes, 8 de abril de 2011

Qué claridad de confusión


Los que seguís mis twitt podíais leer el otro día la denuncia que me hacía un vecino sobre las carencias que sufrimos en materia de Educación. Me decía que había casi 1.500 adultos en lista de espera para obtener una plaza que les permita mejorar su nivel de conocimientos. A esto hay que añadir que más de 1.000 niños carecen de plaza para Educación Infantil y a todo esto, alguien tiene una brillante idea y propone "la excelencia" para un grupo de alumnos de bachillerato elegidos (¿por quién?). Se me vino a la mente una viñeta de El Roto en el que el personaje leía el periódico y exclamaba ¡Qué claridad de confusión! Pues eso.

Cómo se puede intentar engañar sin pudor alguno. Hablamos de cuando hay carencias básicas. Hablamos de la coexistencia de la Enseñanza pública y la privada, siempre y cuando neguemos recursos a la primera y deslicemos mensajes idílicos sobre la segunda. Hablamos, en resumen, de "clasificar" a los alumnos para que las clases buenas no se mezclen con las malas. Lo dicho, de nuevo hay que "clasificar". Esta política, de la que reniego, es la que sufrimos ahora. Y cuando reclamamos más colegios y escuelas en Parla obtenemos un estruendoso silencio como respuesta.

Claro que si la Educación es un pilar básico del estado del bienestar (esa idea tan socialdemócrata que ahora se intenta desmontar desde el ala más neoconservadora), qué podemos decir de la Sanidad. Alguno perdió el paso y descubrió el pastel que se nos avecina si la Puerta del Sol (Tomás Gómez lo impida) vuelve a pintarse de azul celeste. Copago. Es decir, usted paga dos veces: paga por la Sanidad con sus impuestos y, luego, vuelve a pasar por caja si va al médico. Que no tiene para pagar. Pues qué pena.

Eso es lo que algunos quieren instaurar, mientras que otros denunciamos que la Sanidad pública es más barata (una cama de hospital cuesta la mitad en un centro público que en uno con gestión privada), que el copago no sirve para financiar eficazmente el sistema, que la atención al enfermo hemos logrado que sea universal. Y ese éxito es admirado en todo el mundo. Mientras Estados Unidos pretende acercarse al modelo español, algunos en España pretenden acercarse al modelo del tanto pagas tanta salud tienes.

En Parla arrancamos un hospital; exigimos dos centros de atención primaria; pedimos más personal para los centros, porque no es asumible que por una enfermedad, un centro de salud carezca de consulta pediátrica; imploramos un servicio urgente de ambulancias eficaz... Y ante eso, copago. Parecería una afirmación propia de los hermanos Marx si no fuera porque con la Sanidad no se juega o a lo mejor sí. ¡Qué claridad de confusión!

martes, 5 de abril de 2011

Un adiós modélico

El sábado estaba dispuesto a iniciar la actividad de fin de semana (mucha en nuestra ciudad gracias a la participación de entidades y colectivos) cuando de repente el móvil se volvió histérico. José Luis Rodríguez Zapatero acababa de anunciar que no sería el candidato del PSOE en las elecciones de 2012. Muchos no esperaban un gesto tan valiente y Zapatero y aún menos después de que se filtrase en los medios de comunicación. Pero Zapatero, que siempre ha manejado con mano de seda los tiempos, dio el paso por el bien del partido, pero especialmente por el bien de España.


Su decisión nos permite a los socialistas, lejos de imposiciones dictatoriales, ordenar un proceso sucesorio democrático, respetando los plazos y dando opción a los candidatos a organizar una estrategia que ponga al partido en disposición de repetir triunfo en 2012. Pero su adiós modélico, además, evitará las tentaciones de muchos de mezclar discursos. Zapatero ha dejado claro que no repetirá. Por lo tanto nadie debería mezclar este tema con las municipales y autonómicas. La postura del presidente evitará eso. Los que tienen “el todo vale por un puñado de votos” como su máxima se han quedado sin argumentos.


Siendo todo ello relevante, me parece más importante la figura y el legado de Zapatero. Han sido, están siendo, dos legislaturas en las que las políticas sociales han recuperado peso en la acción de gobierno. Leyes como la de Dependencia, la del aborto, el matrimonio homosexual, la de Igualdad... suponen un avance jamás visto en la historia de este país. Pero una crisis económica mundial tan virulenta ha eclipsado parte de esos logros. Sin embargo, por mucho que alguno se empeñe, esta no es la "crisis de ZP". Lo que ha hecho Zapatero es tomar decisiones difíciles y duras para salir de esta situación. Decisiones duras y difíciles que persiguen proteger al país.


Ese es, precisamente, el otro éxito de Zapatero. Aun en el periodo más adverso, en el tiempo menos agradable, en la situación menos cómoda, el presidente del Gobierno decide agotar la legislatura, seguir tomando las decisiones que permitirán a España volver a la senda del crecimiento. Y todo ello asumiendo un coste personal. En su adiós, adelantado, es otro aspecto que hay que poner en valor.


"Y ahora, ¿qué?", me decían el sábado algunos vecinos y simpatizantes. Pues ahora hay que dejar de mirarse el ombligo. Ahora es momento de trabajar, de pensar en los ciudadanos, en sus problemas, en sus dificultades. Somos servidores públicos y, con nuestras ideas y valores, hay que saber reivindicar los éxitos de nuestra gestión y asumir los errores que queremos enmendar. Y solo los podremos enmendar ilusionando, aportando soluciones a los problemas que se nos presentan, proponiendo proyectos de futuro innovadores y generadores de riqueza. Esa es nuestra obligación y tenemos que cumplirla para estar a la altura. Como lo ha estado Zapatero.

viernes, 1 de abril de 2011

Parla, ejemplo de Cultura
















Empiezo con una queja de político, como las llama mi madre. No tengo tiempo de ir al teatro. Es verdad. Soy un amante irredento del cine, soy un lector voraz, soy un gran aficionado al teatro... pero igual que sí me escapo para ver la última de los Coen y le dedico un rato cada día a leer lo último de Eduardo Mendoza, admito que estoy en deuda con el teatro. En parte la saldaré esta semana viendo lo que sé que será una representación sensacional. Estoy hablando de Numancia, una obra de Cervantes, que a ritmo de opera rock representa la Joven Compañía de Teatro de nuestro municipio. Son chavales de entre 15y 22 años que han adaptado la inmortal obra de Cervantes con la ayuda de la música compuesta por los alumnos de la Escuela de Parla.


Por si fuera poco, además de las representaciones que van a hacer en la localidad, en unos días viajan a Estados Unidos para representar en dos escenarios de Washington, invitados por la embajada española. Para mí esto es el reflejo de cómo una apuesta decidida por la Cultura tiene consecuencias tan inmediatas como positivas. Este apoyo decidido recibió un impulso incuestionable con mi compañero y antecesor y nosotros hemos mantenido el respaldo a esta línea de acción. Para mí es muy grato que vengan de fuera y se sorprendan de que un municipio como Parla disponga de tres espacios públicos para artes escénicas. Me lo comentaba una periodista de Vitoria que vino a hacer un reportaje.


Pero mucho más grato me resulta saber que hay unos 1.300 parleños que se forman en distintas disciplinas en las escuelas municipales de danza, pintura, música, teatro… Parla y sus vecinos han vuelto a dar una lección, saben que son un modelo, un referente en la Comunidad de Madrid y que disfrutan de unos equipamientos culturales envidiables. Ciclos de teatro y música dirigidos a vecinos de todos los gustos y edades han ido generando una demanda de cultura multidisciplinar que, gracias a precios asequibles y su periodicidad, han ido atrayendo a públicos de toda edad y del paladar cultural más variopinto. Estos jóvenes, y muchos mayores que también participan activamente, transmiten esos valores de esfuerzo y trabajo que ya son señas de identidad de esta ciudad. Tesón, labor e integración, porque Parla ha sabido hacer suyas muchas expresiones venidas de lejos para expandir la cultura. Cultura entendida en su sentido más ancho, porque como decía Miguel de Unamuno, “solo el que sabe es libre, y más libre el que más sabe… Solo la cultura da libertad”.

viernes, 25 de marzo de 2011

La Hora del Planeta, la hora de todos

“Como si eso sirviera para algo”. Así de escéptico se mostraba ayer un empleado con el que coincidí en la máquina del café. Estábamos hablando del tiempo, que es una locura, que ahora llueve, que luego hace un calor de espanto, que ando con un medio resfriado tres semanas, que… “Si es que nos estamos cargando el planeta”, me dice.
Y me dio por preguntarle, “entonces, ¿el sábado apagarás las luces de casa en la Hora del Planeta?”. Se volvió y me miró como si no me conociera. “Como si eso sirviera para algo. Además, estaré en casa de mis suegros”, me espetó, cogió su café y se fue. No me dio tiempo ni a asimilar la correlación entre el ahorro de energía y el convivir unas horas con los suegros ni a contestarle.

Pues claro que sirve para algo. No por el ahorro en sí, que también, si no para mostrar que somos conscientes de que hay que caminar hacia un modelo más sostenible. Parla es una de las casi 200 ciudades españolas que se han adherido a este acto mundial reivindicativo. Nosotros, por cuarto año, apagaremos entre 20.30 y 21.30 horas las luces de los edificios municipales, de las fuentes, de los parques… y animamos a los parleños que hagan lo propio en sus hogares.

Hay que concienciar. Saber que nuestro crecimiento debe de ser sostenible y por ello hemos apostado en Parla desde hace mucho tiempo. Nosotros impulsamos la implantación de un transporte limpio como el tranvía, hemos apoyado siempre el uso del transporte público y hemos aplicado planes de eficiencia energética. Estos son hechos y hechos coherentes con acciones como las de este sábado.

Este Ayuntamiento, por ejemplo, está trabajando para que se coloquen en edificios públicos placas solares fotovoltaicas. En el municipio hay casi 700 ya instaladas y esperamos que sean muchas más en breve. Es una energía limpia, sostenible y con futuro. Este Consistorio apoya planes de movilidad respetuosos con el medioambiente, como la construcción de carriles bici; o la recogida selectiva de residuos, que nos permite contaminar menos y reutilizar más.

Todas estas acciones que hemos puesto en marcha y otras que seguiremos implantando nos permiten sumarnos a iniciativas como la Hora del Planeta sin temor a que nos acusen de demagogos. Ahora bien, asumamos que el consumo energético es un problema al que debemos hacer frente. No seré yo el que saque el fantasma de la energía nuclear a debate. No es el momento. Pero sí que reclamo un debate sereno, abierto, transparente y moderno de nuestro sistema de producción energética. Sin prejuicios, pero sin minimizar riesgos ni costes. Eso es lo sensato. Como es sensato sumarse a La Hora del Planeta, en definitiva, la hora de todos.

viernes, 18 de marzo de 2011

Estamos en campaña, lets go!

Nadie lo puede ya negar. Estamos en los albores de la campaña electoral. "Alcalde, dales caña", me decía esta semana un vecino que acudió a la presentación de la página web que como candidato he puesto en marcha. No es mi estilo. No me siento cómodo diciendo que tal o cual falta a la verdad, que este o ese es incoherente en sus peticiones o postulados, que Pepito o... En realidad, lo que a mi me gusta de estos periodos es poder explicar con sosiego lo que hemos hecho y lo que queremos hacer.

Me gusta ser alcalde de mi ciudad. Y me gusta por tres razones: porque puedo ayudar a mis vecinos; porque me gusta ser útil y servirles; porque creo que Parla ha dado un salto cualitativo sin precedentes y puede seguir mejorando. Mi objetivo es que Parla siga mejorando, que progrese, que disfrute de mejores dotaciones e infraestructuras, que vivir en este municipio sea cada vez mejor y más fácil.

Pero de este periodo me incomoda ver a mi ciudad convertida en diana porque el anterior alcalde, del que me siento orgulloso como la inmensa mayoría de los parleños, se ha convertido en el objetivo mediático de los acólitos del neoconservadurismo. Me molesta el tono suburbial de algunos políticos, en especial cuando lo aplican a calificar a personas que trabajan por este municipio. Me irrita el cenagal en que algunos han convertido la política con un solo objetivo: arañar unos pocos votos.

Por eso quiero hacer una campaña en positivo, asumiendo las críticas que toda gestión genera, pero críticas basadas en hechos y no en especulaciones, insultos y falsedades. Yo, parafraseando al inolvidable Paco Umbral, he venido aquí a hablar mi Parla, de la ciudad en la que crecí. De cómo hemos progresado, en especial en la última década. Mientras unos especulaban, otros decidimos pedir un hospital, construir un tranvía, multiplicar la oferta deportiva y cultural, modernizar las infraestructuras... Y todo eso sin dejar a nadie fuera por su color de piel, su procedencia o su lengua.

Este modelo de integración y modernidad es un logro de todos los parleños. El insulto, la mofa, la farsa son armas que no sé usar y que me repugnan. Yo me alejo de todo eso y me acerco al futuro, a lo que imagino que será Parla en unos años: un referente de esta Comunidad. Yo estoy aquí para seguir trabajando por vosotros, para conseguir que Parla siga progresando, porque como dijo Teresa de Calcuta "el que no sirve para servir, no sirve para vivir".

viernes, 11 de marzo de 2011

11 M: No olvido

Hoy se cumplen siete años del cobarde atentado de Madrid. Un 11 de marzo que perdurará tristemente en la memoria de todos por la brutalidad y crueldad que mostraron contra indefensos ciudadanos unos asesinos sin conciencia.

Fue un día negro para todos nosotros: para las familias y amigos de las víctimas, para los madrileños, para el conjunto de la gente de bien. Un día de dolor, de incertidumbre, de llamadas telefónicas y miedo y rabia contenidas.

Casi 200 muertos y más de 1.500 heridos, algunos de ellos vecinos nuestros, son el lamentable saldo de esta acción criminal. Ninguno de nosotros podía imaginar, hasta ese momento, que unos desalmados fueran capaces de provocar tal barbarie.

Todas las victimas están hoy, igual que han estado siempre, presentes en nuestra memoria. No olvido. No olvidamos. No podemos olvidar. Y tampoco podemos perdonar la vileza de este acto que agredió directamente a nuestro corazón y nuestra conciencia.

Lo único que consiguieron con su intento de imponernos el terror fue unirnos más como personas, reafirmar nuestra firme convicción de que la violencia no es el camino, de que la destrucción no va a conseguir doblegar a quienes hemos elegido libremente la convivencia en paz.

Hoy, siete años después, podemos afirmar con rotundidad que no consiguieron su objetivo, que su presencia está camino de la extinción, que no tienen razón de ser y que el tiempo, que se agota para ellos, va a darnos la razón.

Me siento triste, sí, pero al mismo tiempo orgulloso de formar parte de esa gran familia en que nos hemos convertido los que estamos del lado de la vida, de los que repudiamos el fanatismo y no acatamos la intimidación.

Porque sabemos que en nuestro corazón y en nuestra memoria reside la razón. Un enorme abrazo a todos.

martes, 8 de marzo de 2011

80 años después, aún hablamos de igualdad

Fue en 1931, fue hace 80 años cuando las españolas conquistaron lo que por derecho les correspondía, el derecho al voto. Hoy en día, nadie se atreve a negarle a la mujer su derecho a acudir a las urnas. Sin embargo, todavía muchos atropellan la razón al no aceptar la igualdad de sexos. Aún tenemos que hablar de igualdad y de libertad, como ejes de un proyecto progresista.

Hoy, en nuestra sociedad tan moderna y civilizada, las mujeres españolas cobran un 20% menos que los hombres por realizar el mismo trabajo. El paro femenino es muy superior al masculino. Y, mayoritariamente, es la madre la que se encarga de la casa, de los niños y del cuidado de los mayores y dependientes. Como antes.

Ahora, en nuestra sociedad liberal y avanzada, administraciones públicas como la Comunidad de Madrid, presidida por una mujer que celebra el Día de la Mujer, "invita" a las mamás a quedarse en casa en vez de acceder al mercado laboral. No facilita la inserción de la mujer al trabajo fuera del hogar porque no ve necesaria la gratuidad de la enseñanza de 0 a 3 años. Las opciones son pocas para estas mujeres: pagan un dineral por que su hijo esté en una escuela infantil privada, se encomiendan al destino para conseguir plaza en una de las escasas escuelas públicas o se quedan cuidando del niño o niña en casa. Una última alternativa es recurrir a los abuelos.

Defendamos la igualdad efectiva. Impulsemos una educación gratuita, universal y de calidad de 0 a 3 años en la que poco importe si trabajan o no los dos padres. Porque en la Comunidad de Madrid se discrimina a las familias que tienen un miembro en paro desestimándolas en la carrera para acceder a una plaza en una escuela pública. Así, en la mayoría de los casos conseguiremos que las mujeres sacrifiquen su carrera laboral.

Educación para los más pequeños y libertad de elección para las mujeres, que puedan elegir un trabajo como los hombres sin la cortapisa del cuidado de los niños. Asumamos que la conciliación de la vida familiar y laboral es un logro irrenunciable de nuestra sociedad.

Hay quienes hablan mucho de igualdad, pero luego miran para otro lado cuando deben predicar con el ejemplo (listas paritarias, igualdad de oportunidades...). No podemos consentir que viejos atavismos encadenen a la mujer al mandato del hombre. Hace 80 años los españoles y españolas dimos un paso sin retorno. Completemos ahora el camino y recorramos juntos el trecho que todavía separa a hombres y mujeres. Y todo por una sola razón: porque somos iguales.

viernes, 4 de marzo de 2011

Parla, un referente, una ilusión, un compromiso

Es hora de examinarse. Los políticos, al menos es como yo lo veo, pasamos todos los días un examen, el de la propia conciencia cuando apoyamos la cabeza en la almohada. Pero hay otro tipo de aduana por la que pasamos cada cuatro años. No voy a hacer más referencia al acto que tuvimos el pasado domingo más que para agradecer todo el cariño que me mostraron mi amigo Tomás Gómez y el presidente del Congreso, José Bono. Sus palabras sirvieron para arropar este proyecto que, desde aquí, promete un nuevo impulso.

Parla ya es un referente, pero queremos que esta ciudad sea un referente privilegiado. Referente en materia de empleo. Que los 130 millones de euros largos que las empresas han invertido aquí, se conviertan en muchos más. Ese va a ser nuestro desvelo. Impulsar el empleo, la creación de empresas, la generación de riqueza, el minimizar las brechas sociales, el ser solidario con el menos favorecido. Insisto, todos los parleños han hecho de esta ciudad un icono de progreso. Ahí están nuestras infraestructuras educativas, sanitarias, de transporte... Ahora toca convertirnos en referente privilegiado de la creación de empleo, y de empleo de calidad gracias a nuestros esfuerzos en formación.

Pero, además, tengo una ilusión que quiero compartir con vosotros. En estos años, me habéis enseñado que entre todos somos capaces de lograr los objetivos más ambiciosos, de crear una ciudad integradora, de progresar en todos los órdenes. Esos son los valores de Parla, el trabajo, el esfuerzo, el sacrificio. Y todo como fórmula para alcanzar el éxito. Mi ilusión es que todo esto no cambie, que no nos deslicemos por el logro fácil por atajos poco recomendables. Mi ilusión es ver, tal y como me habéis demostrado, que os sentís orgullosos de pertenecer a esta gran ciudad.

Y por ello, adquiero en estas líneas un compromiso con vosotros: trabajar, trabajar y trabajar para mejorar, para progresar, para modernizar Parla. Yo solo no puedo lograrlo. Para ello cuento con mi gente, con los que han derrochado esfuerzo e ilusión y con los que se incorporan para aportar sus ideas renovadoras y su impulso rejuvenecedor. Me comprometo con vosotros a seguir empleando mis fuerzas contra los que nos niegan su ayuda; me comprometo a sumar mi esfuerzo al de los mejores parleños y parleñas; me comprometo a que vuestro orgullo por Parla no se vea defraudado.

viernes, 25 de febrero de 2011

Libia, libre, libro


Ni la vieja Europa ni los modernos Estados Unidos supieron prever el movimiento democrático que el pueblo árabe ha puesto en marcha llevándose por delante regímenes tan poco recomendables como recomendados por la UE, los EE UU y la ONU.

Ben Ali, Hosni Mubarack... y ahora Muamar el Gadafi. De sabios es reconocer los errores, como hizo el otro día Carme Chacón al admitir que "Europa ha sido demasiado benevolente con Gadafi". Libia está sufriendo el delirio de un tirano al que se le perdonaron demasiadas cosas demasiado execrables. La tarea de laminación que ahora ha emprendido contra su propio pueblo es solo el ejemplo.

Lo interesante de este movimiento es cómo los aires de libertad y democracia no son controlables. Aquí, hace más de 30 años supimos dar una lección de cómo enterrar un pasado gris para encarar un futuro prometedor. Y todo con diálogo y sin pistolas. Ahora, que se conmemoran 30 años del intento golpista de involución, asumamos que lo que fue positivo para nosotros lo será para otros. Que los golpes siempre causan unos hematomas que solo se curan con bálsamos de libertad.

Libia empieza a sentir cómo las democracias de más rancio abolengo condenan a Gadafi y se inclinan por apoyar a un pueblo que demanda más libertad y menos diplomacia esa pléyade de notables a la que retrató Napoleón: "La diplomacia es la policía en traje de etiqueta". Pues seamos consecuentes.

Porque Libia queda lejos, pero sus problemas son universales. La libertad, la democracia, la tolerancia, la convivencia, el respeto al diferente... Apoyemos una Libia democrática y recurramos a alguien que fue atropellado por el totalitarismo, la guerra y sus excesos. Recordemos las palabras de Miguel Hérnandez en "El Hombre acecha", recordemos los versos declamados por Serrat poniendo voz al poeta maltratado: "Para la libertad, sangro lucho pervivo (...)". Por una Libia (y un Egipto y un Túnez y...) libre, por un libro y un poeta universal, por unos valores innegociables.

viernes, 18 de febrero de 2011

Más ocio, más servicios, más Parla

El pasado fin de semana estuve en Sevilla con muchos compañeros. En el viaje de ida iba cavilando, a 250 kilómetros por hora, de cómo te atropella el tiempo y de la cantidad de cosas que uno quiere impulsar.

Por eso quiero aseguraros que aunque algunos estén en campaña, un periodo que lamentablemente cada vez se prolonga mas, a mi la campaña me coge trabajando. No voy a perder ni un minuto, no voy a ahorrar ni un gramo de esfuerzo en seguir apostando por esta gran ciudad, en hacerla más acogedora, en dotarla de más servicios, en hacerla más Parla.Desde hace varios meses, ideamos el Plan Centro del que ya os he hablado en alguna ocasión, por ejemplo, con motivo de la regeneración del complejo Humanes. Esa es una línea de acción, recuperar las zonas que el tiempo ha deteriorado.

Pero hay otra faceta de este plan que me parece vital: dotar a la ciudad de infraestructuras de ocio de calidad. "¿Por qué tengo que salir de Parla para ver Avatar?", me preguntaba hace unos meses una vecina. Y tiene razón. Hay una parcela, junto a la Casa de la Juventud, destinada a la creación de un centro comercial, de ocio y restauración que cubra esas necesidades. Es una vieja reivindicación de muchos parleños que será una realidad.

En esta misma línea, queremos reactivar el pequeño comercio en el núcleo central del municipio. El antiguo cuartel de la Guardia Civil, enfrente de la Casa de la Cultura, será ocupado por un mercado dedicado al comercio tradicional, al de toda la vida, que tanta demanda tiene en nuestra ciudad. Además, en la parte trasera de esta Casa de la Cultura, se construirá un aparcamiento subterráneo y en superficie se instalará otra zona comercial que dinamice la zona.

Ese área, además, se va a regenerar como un foco de ocio de calidad. La diversión nocturna debe de ser respetuosa con la vecindad y en ese sentido la zona de la calle Torrejón ya fue declarada "espacio protegido contra ruidos". El paso que ahora damos pretende impulsar un cambio en el modelo de ocio. Para ello apoyaremos con incentivos a aquellos empresarios que decidan invertir en negocios que rebajen la saturación medioambiental que sufre la zona. No se trata de acabar con el ocio nocturno, si no hacerlo más atractivo, más diversificado y más amable.

Estas iniciativas, junto a otras que estudiamos, como peatonalizar alguna calle céntrica, pretenden hacer de Parla una ciudad más disfrutable, más vertebrada, más acogedora y, a la vez, esta líneas de actuación van a servir como motor de la actividad económica. Crecimiento, sí, pero sostenible. Nada que ver con el modelo de especulación y burbujas que propugnan otros idearios.